Crítica: “Una noche fuera de control”. Por Angelo Khemlani.

Very good things.

Scarlett Johanson es una heroína de nuestro cine actual (en ciencia ficción, aventuras, acción y por supuesto las adaptaciones de cómic) pero echando un vistazo a su extensa filmografía, vemos que se ha prodigado poco en la comedia pura y dura.

Así que es un soplo de aire fresco este pequeño cambio de registro: una persona “normal” situada en alocada comedia (en casi todas sus últimas películas, sean del género que sean, es una experta guerrera con multitud de traumas dramáticos) se intuye que “Una noche fuera de control” ha supuesto un descanso a la actriz entre tanta superproducción marveliana. También se nota la química entre ella y el resto del reparto protagonista debido a este buen rollo procedente de una película sin grandes pretensiones y eso se agradece. Consigue algo difícil en los últimos tiempos y es entretener. “Una noche fuera de control” es la película perfecta para este verano y reírse a carcajada limpia en una sala cinematográfica con un buen aire acondicionado.

Lo importante de “Una noche fuera de control” no son las burradas que comete su reparto protagonista si no como están interpretados estos personajes, porque se les acaba cogiendo cariño. Esta empatía es necesaria y obligatoria para que el espectador se identifique con los personajes en sus tribulaciones.

“Una noche fuera de control” tiene dos referentes claros: uno de ellos es muy reciente y es “Resacón en las Vegas”. Puede parecer algo obvio que lo mencione (una historia de despedida de solteria que se desmadra) pero lo que me gustaría recalcar es el concepto de grupo de amigos (sean hombres o mujeres) que aunque reflejen estereotipos consiguen ganarse el corazón del espectador gracias a su humanidad. Un ejemplo de lo que hablo es el personaje de Zach Galifianakis en la saga de los resacones.

El otro referente y seguro que muy poca gente se acuerda es “Very Bad Things” protagonizada por otra rubia, Cameron Diaz, en una comedia muy negra de los años 90. También es otra despedida de soltero antes de una boda, pero en la película de Cameron Diaz se reflexionaba sobre la felicidad y las falsedades de nuestra sociedad. Quizás “Una noche fuera de control” está más conectada con el tono festivo de los 80 en películas del mismo género.

-LO MEJOR:

-Es un oasis cómico (y pulsional) dentro de este desierto veraniego lleno de olas de calor.

-Su gamberrismo se salta las reglas del género y permite morirte de carcajadas tanto con la pareja como con los amigos.

-Las secundarias a veces le roban el protagonismo a Scarlett Johanson a pesar de que es la estrella de la película.

 

-LO PEOR:

-Es una comedia de género con intención de llegar al gran publico, así que no esperéis riesgos ni un tono oscuro como pasaba en “Very bad things”.

Angelo Khemlani (director de cortometrajes,bloguero en “Bhollywood y Angelo”, locutor en “¡No me cuentes peliculas!” y “Holocausto Zinéfago”).

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s